Un estudio reciente presenta la Kisspeptin, hormona que nuestro cuerpo produce de manera natural, como tratamiento potencial para la infertilidad y determinante para hacer que la fecundación in vitro (FIV) sea más segura. Asimismo, informes recientes sugieren que también podría ayudar a prevenir el aborto involuntario y tratar problemas de desarrollo de la pubertad en los hombres.
Kisspeptin, identificada por primera vez en 2003 en Reino Unido, debe su nombre a un gen conocido como KISS1. Este a su vez fue nombrado en honor a los famosos chocolates ‘kisses’ de Hershey, donde fue descubierto. Actualmente el Kisspeptin está siendo usado en diferentes pruebas clínicas en laboratorios de todo el mundo.
A continuación te mostramos los casos en los que esta hormona podría beneficiar distintos aspectos del embarazo:
Fertilidad
Los científicos creen que estimula la producción de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), lo que a su vez incrementa la creación de la hormona folículo-estimulante (FSH, por sus siglas en ingles) y la hormona luteoestimulante (LH). Ambas hormonas estimulan la ovulación. Asimismo, calcular los niveles de kisspeptin también puede ser un buen recurso para saber que estás embarazada.
Seguridad de la fecundación in vitro
La hormona también ayuda a las parejas que están recibiendo un tratamiento de fecundación in vitro. A pesar de que la FIV está ampliamente aceptado y cuenta con unas buenas cifras de éxito, puede dar lugar al síndrome de hiperestimulación ovárica (OHSS, por sus siglas en inglés), una complicación ocasional que, en casos muy severos, pueden acabar en trombosis y provocar la muerte.
Casos graves de OHSS pueden tener lugar en uno de cada 10 ciclos de todos los ciclos de fecundación in vitro. La causa es el uso de gonadotropina coriónica humana (hCG) en forma de inyecciones para estimular la producción de óvulos. Pero en ocasiones, los ovarios reciben más de lo que pueden asumir, dando lugar a síntomas como dolor, diarrea, náuseas, dolores de cabeza, sofocos de calor y problemas de riñón. La hormona kisspeptin podría ser una mejor opción porque provoca el proceso que termina en dejar salir un óvulo del ovario. Además, a diferencia de la gonadotropina coriónica humana, que permanece en la sangre mucho después de la inyección, la kisspeptin desaparece más rápido disminuyendo el riesgo de hiperestimulación.