Mostrando entradas con la etiqueta ovarios poliquísticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ovarios poliquísticos. Mostrar todas las entradas
4 dic 2015

Maduración in vitro (MIV): una nueva técnica de reproducción asistida

La maduración de ovocitos in vitro (MIV) puede ser la solución para las mujeres que no pueden recibir la estimulación ovárica necesaria en los tratamientos de reproducción asistida. Conoce las ventajas e inconvenientes de esta técnica.

La maduración de ovocitos in vitro (MIV) es una técnica de reproducción asistida relativamente novedosa: no hay cifras publicadas de cuántos tratamientos acaban realmente en nacimientos y los investigadores valoran sus primeras experiencias con precaución. Con todo, se estima que ya han nacido más de 300 niños como resultado de esta técnica en todo el mundo, hasta ahora casi exclusivamente en Canadá, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Francia y Corea. En España, el primer niño después de un tratamiento de MIV nació en julio de 2006.

Maduración in vitro: los óvulos maduran en el laboratorio

En la maduración in vitro, la mujer recibe inyecciones hormonales a partir del cuarto día del ciclo y durante aproximadamente tres días. Estas inyecciones estimulan la maduración de los óvulos. Con los métodos convencionales de reproducción asistida la estimulación ovárica es más larga: de siete a diez días por término medio.

En la MIV, la ovulación da lugar a muchos pequeños folículos, que contienen otros tantos óvulos inmaduros. Al igual que en la fecuendación in vitro (FIV) convencional, los óvulos son aspirados fuera de los folículos a través de la vagina bajo control ecográfico. Posteriormente, en el laboratorio, los óvulos se dejan madurar durante unas 30 horas en una solución nutritiva artificial. Una vez están maduros, es decir, con capacidad de ser fertilizados, se siguen los mismos pasos que en una FIV: los óvulos se juntan con los espermatozoides y a los dos o tres días se transfieren los embriones al útero.